Definir primero cómo quedará el inmueble
Una reforma puede cambiar aislamiento, distribución y uso de las estancias. Esos cambios deben aparecer en el estudio antes de seleccionar potencia. Dimensionar solo a partir del consumo anterior puede no representar la vivienda que utilizarás después de las obras.
Indica qué actuaciones están decididas y cuáles son posibilidades. La propuesta distinguirá el escenario actual del futuro, con sus hipótesis y comprobaciones pendientes. Así podrás valorar la inversión sin mezclar condiciones distintas.



