Una propiedad puede tener necesidades distintas
Antes de elegir equipo, identifica las estancias y construcciones que necesitan calefacción, agua caliente o refrigeración. Una vivienda y un espacio de trabajo pueden compartir ubicación, pero tener horarios y exigencias diferentes. El estudio debe aclarar qué se incluye y qué queda fuera.
Si hay anexos o edificios separados, los recorridos y la distribución forman parte del proyecto. No basta con sumar superficies para obtener una potencia. Las características de cada zona y las actuaciones necesarias deben poder reconocerse en la propuesta.



