Comparar una jornada real
El estudio necesita conocer la electricidad que se utiliza durante las horas de generación y la que se demanda después. Una factura anual ofrece contexto, pero no describe esa distribución. Los registros horarios ayudan a reconocer consumos permanentes y equipos de uso puntual.
Si algunos hábitos se pueden programar, conviene plantearlo con realismo. Una propuesta no debería depender de cambiar toda la rutina del hogar para alcanzar un resultado que luego sea difícil de mantener.



