Zonas con necesidades distintas
Un espacio de trabajo, una vivienda y un almacén no tienen necesariamente el mismo objetivo de confort. Delimita qué zonas entran en el proyecto y cuáles quedan fuera. Esa información orienta el estudio y evita presupuestar servicios que no necesitas.
Si hay usos compartidos, hay que explicar cómo se organizarán. La selección no se obtiene simplemente sumando superficies: se revisan características del edificio, ocupación y funcionamiento previsto.



