La capacidad de cada estancia
El punto de partida es comprobar qué calor necesita cada zona y qué pueden aportar los emisores a las temperaturas previstas. La superficie total no sustituye ese análisis. Dos viviendas parecidas pueden tener distribuciones y pérdidas diferentes.
Si hay radiadores que deben adaptarse, la propuesta debería explicar cuáles y por qué. Así puedes comparar alternativas y entender la relación entre inversión, funcionamiento y confort.



