Define lo que quieres cambiar
Haz una lista de los equipos que utilizas y los servicios que prestan. Puede que calefacción, refrigeración y agua caliente funcionen por separado. La primera decisión es qué renovar y qué conservar, porque determina el alcance de la instalación.
Indica las estancias atendidas, los horarios y las mejoras de confort que buscas. Una propuesta para toda la casa y otra para parte de ella no se comparan únicamente por su precio.



